Gobierno de Estados Unidos reporta casi 380,000 detenciones migratorias desde enero 2025
El titular de migración en Estados Unidos informó ante el Congreso que las autoridades han detenido a cerca de 380,000 personas en lo que va del año, incluyendo a miles de presuntos integrantes de grupos criminales.

El gobierno de Estados Unidos ha registrado un total de 380,000 detenciones de migrantes durante los primeros meses de 2025, según informó el titular de la agencia migratoria estadounidense durante una comparecencia ante el Congreso. Este despliegue de seguridad fronteriza refleja un endurecimiento en las políticas de control migratorio implementadas por la actual administración desde el inicio del año, enfocándose en la contención de flujos irregulares y la seguridad nacional.
Durante su intervención legislativa, el funcionario precisó que entre las personas aseguradas se encuentran más de 7,000 individuos identificados como presuntos miembros de organizaciones delictivas. Estas cifras han sido expuestas como parte de los informes periódicos sobre la gestión en la frontera norte, donde el gobierno estadounidense sostiene que la prioridad es desarticular redes de tráfico de personas que operan en diversas rutas de la región.
El reporte oficial destaca que las operaciones de detención y procesamiento han mantenido una intensidad constante desde enero. Las autoridades estadounidenses subrayaron ante los legisladores que el objetivo central es reducir la presencia de perfiles con antecedentes criminales, coordinando acciones de vigilancia que han impactado en los flujos migratorios que atraviesan territorio mexicano hacia el norte.
Ante estos datos, el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, mantiene una comunicación estrecha con sus contrapartes estadounidenses para monitorear el impacto de estas políticas en los estados fronterizos. El despliegue de la Guardia Nacional en las zonas limítrofes busca asegurar que los procesos de repatriación y detención se realicen bajo los protocolos de derechos humanos vigentes, mientras la situación genera expectativas sobre posibles cambios en la gestión de los flujos migratorios para el cierre de 2026.


