Gobierno mexicano proyecta duplicar la superficie de siembra de amaranto
Las autoridades federales buscan expandir el cultivo de amaranto en el país para fortalecer la soberanía alimentaria y apoyar a los pequeños productores agrícolas.

El gobierno federal ha anunciado una estrategia integral con el objetivo de duplicar el área destinada al cultivo de amaranto en el territorio nacional. La propuesta, dada a conocer este sábado, busca incentivar la producción de este grano ancestral mediante apoyos técnicos y financieros dirigidos a agricultores de pequeña escala en diversas regiones del país, con el fin de fortalecer la soberanía alimentaria y diversificar la oferta agrícola mexicana.
La iniciativa contempla la colaboración directa entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y los productores locales, quienes han mantenido la tradición de este cultivo durante generaciones. Según fuentes gubernamentales, el plan se enfocará en optimizar los rendimientos por hectárea y facilitar el acceso a mercados para que el amaranto sea una alternativa rentable frente a cultivos convencionales.
Especialistas en el sector agropecuario señalan que el amaranto posee un alto valor nutricional y requiere menos agua que otros cereales, lo que lo convierte en una opción resiliente ante las variaciones climáticas que afectan al campo mexicano. Esta característica es central en la estrategia, dado que las políticas actuales buscan promover prácticas de cultivo que protejan los recursos naturales y la biodiversidad de las zonas rurales.
Por su parte, los productores agrícolas han manifestado su disposición a ampliar las zonas de siembra, siempre que se garantice el acompañamiento técnico y la infraestructura necesaria para la comercialización del producto. El equipo de trabajo gubernamental ha indicado que el proyecto se desarrollará de manera gradual, priorizando las regiones que cuentan con las condiciones edafológicas óptimas para el desarrollo de la planta.
Finalmente, se espera que esta propuesta sea integrada en los planes presupuestales del próximo ejercicio fiscal, buscando que el amaranto recupere su relevancia en la dieta nacional. Las autoridades sostienen que este esfuerzo no solo representa una oportunidad económica para el campo, sino también un paso necesario para mejorar las condiciones de nutrición en las comunidades rurales que dependen de la agricultura de subsistencia.


