Año 2026 · Nº 9482
La Gaceta del Norte

El pulso del norte de México

Tecnología

La transformación del consumo de tortilla en México: del barrio al supermercado

El consumo de tortilla se mantiene como un pilar en la dieta mexicana, pero los hábitos de compra han desplazado a la tradicional tortillería en favor de cadenas comerciales.

Redacción La Gaceta del Norte
Foto: xataka.com.mx

La tortilla de maíz sigue siendo el alimento básico por excelencia en los hogares mexicanos; sin embargo, la forma en que las familias adquieren este producto ha experimentado un cambio profundo. En las últimas tres décadas, la presencia de la tortillería tradicional de barrio ha disminuido drásticamente, cediendo terreno ante la oferta de las grandes cadenas de supermercados y tiendas de conveniencia. Este fenómeno, observado en zonas urbanas de todo el país, refleja una transformación en los hábitos de consumo y en la dinámica económica de las comunidades locales.

Aunque el consumo promedio por habitante se mantiene elevado, la preferencia por la conveniencia, los horarios extendidos y la posibilidad de realizar compras integrales han favorecido el modelo de autoservicio. Especialistas en consumo señalan que, a pesar de que la calidad y el sabor del producto artesanal siguen siendo valorados, la logística de las familias modernas y la consolidación de las grandes cadenas han complicado la supervivencia de los pequeños negocios de masa y tortilla. Esta tendencia ha forzado a muchos pequeños empresarios a cerrar sus establecimientos al no poder competir con los precios y la disponibilidad que ofrecen las grandes empresas.

El impacto de este fenómeno no es solo comercial, sino también social, pues la tortillería ha funcionado históricamente como un punto de encuentro y cohesión en las colonias. Ante este escenario, algunos gremios de productores han solicitado a diversas instancias gubernamentales, como la Secretaría de Economía, explorar mecanismos de apoyo para la modernización de los pequeños molinos. El objetivo, según plantean, sería facilitar el acceso a tecnología que les permita optimizar costos sin perder la esencia del proceso de nixtamalización tradicional.

Por ahora, la convivencia entre ambos modelos de venta continúa, aunque la balanza se inclina progresivamente hacia los formatos de venta masiva. Mientras el mercado se ajusta, las familias mexicanas siguen priorizando este insumo en su mesa diaria, adaptándose a las nuevas formas de suministro que dictan las tendencias actuales del comercio minorista en México.

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