México se consolida como el principal socio comercial de Estados Unidos
Marcelo Ebrard destacó la posición de México como el mayor comprador de productos estadounidenses, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó la diversificación económica más allá del T-MEC.

La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacaron esta mañana la solidez de la relación comercial entre México y Estados Unidos. Durante la conferencia matutina, Ebrard subrayó que México se ha posicionado como el principal comprador de mercancías estadounidenses a nivel global, un indicador que refleja la profunda integración de las cadenas de suministro en América del Norte.
El secretario de Economía puntualizó que este intercambio no es una coincidencia, sino el resultado de años de interdependencia logística y manufacturera. Según el funcionario, el volumen de transacciones actuales coloca a México en una posición estratégica privilegiada frente a otras economías que compiten por el mercado norteamericano.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum precisó que el dinamismo de la relación bilateral no depende exclusivamente del marco establecido por el T-MEC. La mandataria aseguró que el gobierno federal trabaja en fortalecer la capacidad productiva interna para que la economía mexicana sea competitiva por sus propios méritos, infraestructura y mano de obra calificada.
La administración federal mantiene la postura de que el desarrollo económico nacional debe trascender los tratados internacionales, enfocándose en la atracción de inversión privada responsable y la relocalización de empresas. Sheinbaum señaló que el equipo económico busca diversificar las exportaciones para no concentrar el éxito del país únicamente en los beneficios del acuerdo comercial trilateral.
En este contexto, las autoridades mexicanas reiteraron que la estrategia actual contempla una estrecha comunicación con sus contrapartes estadounidenses para resolver cualquier controversia de manera diplomática. El objetivo del gabinete es garantizar que el flujo comercial continúe siendo un motor de crecimiento para ambos lados de la frontera, manteniendo la soberanía sobre las políticas energéticas y laborales del país.


