Perú expresa malestar a México por mensajes de Betssy Chávez
El gobierno peruano manifestó su inconformidad ante la Secretaría de Relaciones Exteriores tras la difusión de videos de la exfuncionaria asilada en territorio mexicano.

El gobierno de Perú formalizó ante la Secretaría de Relaciones Exteriores de México su malestar diplomático derivado de la actividad pública de Betssy Chávez, quien se encuentra bajo la figura de asilo político en territorio mexicano. La protesta surge a raíz de la reciente difusión de un video en redes sociales donde la exfuncionaria aparece junto a su madre, Herminia Chino, quien actualmente contiende por una posición en el Senado de la República de su país con el partido Podemos Perú.
La representación diplomática peruana ha señalado que este tipo de intervenciones desde el extranjero contravienen las expectativas sobre el uso del asilo político. Según fuentes cercanas a la Cancillería mexicana, el gobierno de México ha recibido la comunicación oficial y se encuentra evaluando el caso bajo los protocolos de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático, buscando mantener un equilibrio entre las obligaciones internacionales y la estabilidad de las relaciones bilaterales.
Por su parte, el equipo de campaña de Herminia Chino ha evitado entrar en detalles sobre el impacto diplomático del material audiovisual. A través de comunicaciones informales, los representantes de la candidata al Senado han reiterado que la participación de Chávez en el video responde a una dinámica de carácter personal y familiar, deslindando al partido de cualquier intención de injerencia política en asuntos de política exterior.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México mantiene una postura de cautela, subrayando que el asilo es una facultad soberana que conlleva responsabilidades para quien lo recibe. En los últimos meses, este tipo de tensiones ha sido un tema recurrente en la agenda diplomática con diversas naciones sudamericanas, obligando a las autoridades mexicanas a reforzar la comunicación para evitar que las actividades de los asilados generen fricciones políticas innecesarias.
El caso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre los límites de la libertad de expresión para quienes gozan de protección internacional en México. Mientras las autoridades judiciales peruanas siguen de cerca el proceso, se espera que en los próximos días la cancillería mexicana emita un posicionamiento formal sobre el cumplimiento de los términos del asilo otorgado a la exfuncionaria.


